Apuntando a la zona alta (Real Zaragoza 2 – Oviedo 1)

El Real Zaragoza se anotó ayer ante el Oviedo su tercera victoria consecutiva, en un partido muy físico. Los de Anquela aprovecharon la permisividad del árbitro para buscar el empate cortando el juego con faltas constantes. Dos destellos de calidad bastaron para que el Zaragoza desequilibrara el partido. Cristian Álvarez renovó automáticamente su contrato con el club maño por dos temporadas más.

Quiso la televisión que el Real Zaragoza volviese a disputar un partido como local a una hora casi normal, las 4 de la tarde. Y el clima acompañó, pese a las inclemencias de las últimas semanas. La alta afluencia a la Romareda, por encima de 20.000 espectadores, invitaba a tener un gran ambiente. Sobre el césped, dos equipos que, ahora sí, se puede decir que van a pelear por los puestos altos de la clasificación. Natxo González ya ha encontrado su once tipo, y lo volvió a repetir ante el aguerrido Oviedo de Anquela. Bajo la batuta del entrenador andaluz, el equipo asturiano ha pasado a hacer un fútbol de contención y presión de alta intensidad. El colegiado Vicandi Garrido y su permisividad dieron alas a la dureza de un equipo que abusó del juego subterráneo.

Tablas en la primera parte

Ante semejante despliegue físico de los visitantes, el Zaragoza jugó al mismo nivel de intensidad para no verse sobrepasado. Ambas defensas mostraron bastante seguridad, siendo el centro del campo el que definió los primeros 45 minutos. Zapater y Febas no tuvieron su mejor partido en este juego de trincheras. Eguaras, tal vez demasiado responsabilizado al pivotar la creación de juego en él, cometió algún error de bulto. Por suerte el Oviedo tampoco fue un dechado de virtudes, y apenas pisó el área con peligro en un par de ocasiones. Un disparo desviado de David Rocha y un remate cruzado de Aarón fue todo lo que propuso. Por los maños, el que brillaba fue, una vez más, Raúl Guti. Mientras arriba Borja se peleaba con los centrales y Pombo se resbalaba una y otra vez, Guti fue un dechado de virtudes.

El canterano estaba en todas partes, cortando balones, apagando fuegos, o dando salida al balón. Jugando por la izquierda, su sociedad con Lasure (de nuevo enorme) acarreaba más peligro que cualquier otra vía ofensiva. Hasta tuvo su ocasión. Antes hubo una primera aproximación a balón parado, en la que Zapater remató de cabeza por encima del larguero. Luego, en una doble jugada bien trenzada en el área ovetense, Pombo estuvo a punto de batir a Herrero. El rechace acabó cayéndole a Guti, quien probó con un disparo raso desde la frontal, que acabó deteniendo Herrero. El Zaragoza quería pero no podía, y a sus jugadores les perdía la generosidad. En una clara ocasión al filo del descanso entraron al área Pombo, Borja y Febas con el balón controlado. Pero los dos últimos acabaron perdiendo el esférico ante la defensa, por querer asistir al compañero y no rematar a puerta.

Raúl Guti realizó otro partido para enmarcar

Más de lo mismo tras el descanso

Los primeros quince minutos de la segunda mitad fueron un calco de lo visto hasta el momento. Borja recibió un balón escorado a banda y buscó a Pombo, pero el zaragozano no llegó al remate. También continuaba el juego bronco. Vicandi ya había hablado con algún futbolista en la primera mitad (como Pombo) pidiendo que no cayeran en protestas vehementes. Saúl Berjón no debió darse por enterado, porque él vio la primera cartulina amarilla del encuentro tras protestar que el colegiado no le pitase una falta a favor. El propio Berjón protagonizó la primera ocasión del Oviedo en la segunda mitad, pero su disparo lejano salió desviado. Y entonces se enchufó el Zaragoza, arrastrando tras de sí a la Romareda, empuje que dio alas al equipo.

Eguaras botó un saque de esquina que no ganó altura, y Pombo se inventó un remate de espuela que se fue alto por poco. Tras sacar de puerta el Oviedo, recuperó el balón el Zaragoza, y generó una doble ocasión en un instante. Herrero tuvo que esforzarse para rechazar un disparo de Pombo, y el intento posterior de Febas fue desviado a córner. Con la Romareda en pie de guerra, Natxo realizó la primera sustitución. Aleix Febas dejaba su puesto a Oliver Buff, de nuevo muy enchufado. Y en ese momento reapareció el mejor Eguaras, para empezar a decantar el partido. En un intervalo de solo cuatro minutos, el Zaragoza iba a sentenciar al Oviedo con dos zarpazos mortales.

Lo mejor, para el final

Minuto 68. Eguaras condujo el balón por el centro, y pasó a Buff, que estaba de espaldas al área de Herrero. El suizo dio continuidad al pase con un toque sutil, que dejó a Borja solo con Christian Fernández. Borja se dio la media vuelta despistando al central azulón, y superó a Herrero con un gran remate, firmando el 1-0 con un golazo. Anquela dio entrada a Toché para buscar el empate, pero antes de tener siquiera alguna ocasión llegó la sentencia. De nuevo Eguaras correteó con el balón, buscando el área rival. El centro del campo oviedista se echó atrás, siguiendo su estela. Con un pase cruzado dejó a Pombo encarando el punto de penalti, con cinco rivales persiguiéndole. Entre ellos solos organizaron un barullo que terminó con el balón dentro de su portería, cuando el balón rebotó contra Carlos Hernández y superó a Herrero.

Zapater se llevó la ovación de la tarde cuando fue sustituido por el desafortunado Javi Ros, quien nueve minutos después dejó su puesto a Míkel González a causa de una lesión muscular. El equipo fue poco a poco echándose atrás, y el Oviedo dispuso de sus mejores oportunidades. Sin embargo, su fútbol era demasiado desordenado y desesperado para ocasionar auténtico peligro. Solo a balón parado pudieron recortar distancias. En un saque de esquina el balón quedó botando dentro del área, y Carlos Hernández se resarció con un golazo por la escuadra, que llegó demasiado tarde. En el descuento Berjón vio la segunda amarilla por una falta sobre Borja, y fue expulsado. Al final, victoria y alegría. El Zaragoza ya es el mejor equipo de la segunda vuelta tras las dos derrotas consecutivas del Huesca. Y con la zona de playoff a cuatro puntos, nada está escrito todavía.

Ficha técnica

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Benito, Grippo, Perone, Lasure; Eguaras, Zapater (Javi Ros, 75) (Mikel González, 83), Raúl Guti, Febas (Buff, 65); Pombo y Borja Iglesias.

Real Oviedo: Herrero; Johannesson, Carlos Hernández, Forlín (Yeboah, 77), Christian Fernández, Mossa; Rocha, Folch; Aarón Ñíguez (Toché, 69), Linares (Fabbrini, 77) y Saúl Berjón.

Árbitro: Vicandi Garrido (Comité Vasco). Expulsó a Saúl Berjón, por doble amarilla (56 y 91). Amonestó a Buff (75) y Toché (90).

Goles: 1-0, min. 68: Borja Iglesias. 2-0, min. 73: Carlos Hernández, en propia puerta. 2-1, min. 89, Carlos Hernández.

Incidencias: Tarde soleada en Zaragoza, con 12 grados y ambiente fresco. El césped de La Romareda presentó un aspecto aceptable. En las gradas, en un horario diurno más natural de lo que ha sido normal durante lo que va de temporada, hubo alrededor de 27.000 espectadores, la mejor entrada del curso. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Luis Cid ‘Carriega’, entrenador del Real Zaragoza de Los Zaraguayos en los años 70, y del ertzaina Inocencio Alonso, ambos fallecidos recientemente, éste último en los incidentes de San Mamés el pasado jueves en Bilbao.

La lesión de Javi Ros le obligó a retirarse del campo antes de tiempo