Opciones intactas y entrenador, no «amagos» (Popo,Carreras…)

Llegando ya el primer cuarto de competición, del Real Zaragoza de nuestro entrenador siguen diciendo mucho más sus intenciones y su discurso que sus números y su clasificación. Traspasado un umbral de la temporada que permite las primeras comparaciones sólidas, el equipo de Natxo González presenta una estadística muy aproximada a la que exhibían los conjuntos de otros entrenadores del Real Zaragoza en las cuatro temporadas previas de su actual ciclo de purgatorio en Segunda tras las diez primeras jornadas. Es décimo en la clasificación, con 13 puntos y un balance de 3 victorias, 4 empates y 3 derrotas. Números similares nada que ver con los años anteriores.

Numeros similares

Natxo González está en la horquilla de puntos -con un margen de una victoria más o una victoria menos- muy parecida a la de Paco Herrera en el curso 2013-2014, a la de Luis Milla la pasada temporada o incluso a la de Ranko Popovic en la campaña 2015-2016. Este Zaragoza era el mejor clasificado, cuarto, aunque en puntos, el mejor Zaragoza en las diez primeras jornadas, fue el de Víctor Muñoz un año antes, con 19 puntos (5º).

Pero diferencias notables

Otro punto de referencia bien distinto es el de la huella futbolística. Ninguno de los Zaragoza previos del actual ciclo en Segunda manifestó una altura futbolística como el de Natxo. En temporadas previas, el Zaragoza quizá tuvo más números, pero menos juego. Y el juego es la mejor garantía de futuro. Tras la décima jornada, por ejemplo, no tardaron en aflorar las crisis que se llevo por delante a Popovic. Este año, hay una identidad definida, un estilo reconocible y un modelo de juego al alza, cada vez más convincente.

En crecimiento y hacia la estabilidad

La última semana, con 7 puntos sumados de nueve posibles, ha comenzado a enriquecer con matemáticas esas sensaciones. El Zaragoza esboza un camino hacia el equilibrio entre méritos y recompensas. Sus 13 puntos actuales le permite observar los puesto de cabeza a una relativa cercanía, en esto, está en una situación muy parecida a la de las anteriores temporadas. La promoción está a tiro de un partido, a tres puntos. La zona de ascenso directo no se encuentra mucho más allá, a cinco puntos.

Opciones intactas

Tiene así el Zaragoza todas sus opciones intactas en la maratoniana Segunda División. Ejemplo de ello abunda. El Éibar del ascenso milagro portaba 13 puntos -como ahora el conjunto aragonés- tras la décima jornada. El Leganés sumaba 12 en la campaña de su pasaporte a Primera. El Getafe, hace un curso, también llevaba 13. Y el Girona, solo uno más, 14. En Segunda, los éxitos suelen cocinarse a fuego lento. Y el Zaragoza, de momento, parece tener los ingredientes exactos para intentarlo pues cuenta con algo de lo que careció en anteriores campañas. Un entrenador.

Desde Victor la desolación y un gran fracaso

Y es que solo Victor Muñoz que vino a salvar las naves de un proyecto herido de muerte por Pitarch relevando a un insulso Herrera. Fue capaz de armar un equipo desde la nada al año siguiente a tal punto que su trabajo de preparación-antes de su cese por motivos personales con varios miembros de la propiedad- . Fue suficiente para que uno de los supuestos «técnicos» que se han sentado en la banca zaragocista, Popovic consiguiera llegar a la promoción con los peores números de la historia del R.Zaragoza en números globales, por su incomprensible -si no se entiende el compadreo que lo llevo a su puesto- permanecer contra viento y marea . Con una oportunidad de ascenso tirada lamentablemente a la basura en las Palmas y regalada al mencionado Herrera.

Llega Carreras y el bochorno

A Popovic cesado al año siguiente por lo ya comentado y que dejo su cargo junto a Martín Gonzalez ,le siguió Carreras que vino de la mano de Julia. Carreras que a golpe de fichaje pareció encauzar el rumbo de la escuadra zaragocista . Llegando incluso a estar a tres puntos del ascenso directo a falta de pocas jornadas, su falta de personalidad permitiendo las intromisiones de personas ajenas al vestuario derivaron en el ya triste e infame para la historia encuentro en Llagostera. Otro amago de entrenador.

Milla el que no queria estar pero hubo que cesar

Llego Luis Milla. Milla que tardo mas en confirmar su fichaje que en estar enfadado y contrariado con todo el entorno que lo rodeaba . Desde luego cuando se quejaba de la plantilla desencaminado no iba . Pero que a la postre se agarro al puesto como si la vida y la bolsa le fuera en ello. Hasta que los pésimos resultados y las declaraciones fuera de tono y de cordura contra el mas débil le sacaron del banquillo zaragozano.

Agne la broma cruel de Julia

Y así como una broma cruel del destino. Quizás porque el ínclito Julia estaba mas interesado en otros asuntos que en el timón de la nave zaragocista vino Raul Agne. Tan fresco en el recuerdo su desidia absoluta y falta de profesionalidad -al igual que una gran parte de su plantilla- . Que poco podemos decir que no recordéis. Solo quizás que el único acierto de la Fundación en el aspecto deportivo hasta ese día fue echarlo a tiempo -como antes a su valedor Julia- .Y que un Lainez poco preparado pero muy ayudado por algunos miembros del plantel consiguiera salvar los platos .

Después de Lainez llega Natxo y con el la ilusión y la esperanza

Así pues los números este año nos sitúan en una posición similar pero que por suerte nada tiene que ver con lo anteriormente relatado. Natxo de la mano de Lalo podrá tener mas fortuna o menos porque esto es un juego. Depende de muchas variables. Pero hasta ahora aparte de la sensación de unidad y buen juego ha conseguido que el R.Zaragoza recupere su sello. El de un equipo ganador que sale a ganar siempre. Que cuenta con el refrendo de la afición. Aun cuando los resultados no han sido los mejores. Puntos similares pero sensación distinta y desde luego por lo demostrado a dia de hoy un entrenador y nada que ver con las «cosas» padecidas anteriormente.

Que nada se tuerza este año , bien colocados pero con opciones y no ilusiones. Con entrenador no con «amagos»

Fuente:Diarios deportivos aragoneses.