¿ Que ha sido de Jesús Seba ? (Biografías zaragocistas)

Jesús Seba tuvo una sola ambición. Retirar a su padre. No lo logró. Ni de lejos. No consiguió firmar un sueldo lo bastante considerable para sacar al oficial de primera Seba de la albañilería. En Zaragoza apenas cobró 100.000 pesetas y en Inglaterra unas cuantas libras más, no muchas. Este gitano del Barrio Oliver fue posiblemente la promesa mas chispeante que vivió la Romareda . Un ídolo efímero. Un tipo menudo, ratonero y listo que nos redujo la distancia entre un partido de infantiles en La Camisera y otro en La Romareda a un puñado de goles y menos de diez años de distancia. Después, aquella estrella se difumino . Se disolvió el ídolo fugaz desapareció de nuestras vidas.Tan rápido como apareció.

Oportunidad inesperada

Jesús Seba, como muchos otros, se aprovechó de una enfermería superpoblada para jugar en la élite. Algo normal en un R.Zaragoza que se poblaba de estrellas .El overbooking camillero cuando esta situación sucede y los debuts de canteranos son un perfecto ejemplo de causa-efecto en el mundo del fútbol. Tras una pretemporada a las órdenes de Víctor Fernández . Arranco el joven Seba bajo la tutela de José Luis Iranzo en el filial de los Cuartero, Celso Mostacero, Roberto Martínez y Sánchez Broto una llamada cambió su vida. Víctor le reclamó para viajar a Atocha el mismo sábado de partido en sustitución del lesionado Higuera. Seba jugó como titular por delante de Moisés ante la Real Sociedad de Toshack, Kodro y Oceano. Buen partido de un jovencisimo Seba . Buen nivel. Lucha, pelea y garra características que siempre le acompañaron. Pero en Primera se necesitaba más.

Llegar y triunfar

La mostró quince días después en Copa de la UEFA. Ante el débil Frem de Copenhague, anotó dos goles y se convirtió en ídolo. La Romareda siempre habida de «promesas» canteranas lo emcumbro en un instante. Seba como es normal se dejo «querer».

Tres días después. Contra el Tenerife de Valdano en el viejo Heliodoro marcó otro gol y el remolino de la fama engulló a un muchacho de apenas 18 años.

Le costó digerir semejante atracón de focos. La prensa le llegó a comparar con la otra gran promesa del fútbol nacional: Julen Guerrero. Fue convocado por la selección sub-21 . Ocupó portadas en toda España. Los titulares facilones de la época vendieron la historia de un gitano salido de un barrio humilde, hecho a sí mismo sobre la tierra regional y goleador en Copa de la UEFA. Demasiado para un chaval que debía jugarse las «castañas» con pesos pesados del nivel de Pardeza, «Paquete» Higuera o un tal Juan Eduardo Esnaider.

Triunfo efímero

Jamás llegó a tener ficha del primer equipo y Víctor, cuando la enfermería se vació, le envió rumbo al filial. Las 100.000  pesetas y un puñado de dietas y una foto con su ídolo Hristo Stoichkov fue todo su botín. Jugó veinte partidos en total y una maldita rotura de los ligamentos de su tobillo frenó la progresión natural en seco.

Tan inoportuna lesión y el cumplimiento del servicio militar acabaron con su sueño de arraigar en la vieja Romareda. Al acabar la mili marchó al Villarreal de Segunda División. Allí compartió vestuario con Sánchez Broto, el canterano Cornago o Jesús García Pitarch (si ese Pitarch) . Seba anotó un solo gol. Poco meritaje para ganarse un contrato mejor.

Rumbo a las Islas britanicas

En 1995 las casualidades de la vida le llevaron lejos de Zaragoza. El excéntrico millonario inglés Mister Whelan acababa de comprar el Wighan de la Tercera División inglesa. Este extravagante vendedor de ropa deportiva, preguntó a su delegado de tiendas en España, Paul Hodges, por alguna promesa buena bonita y barata. Hodges, residente en Zaragoza, no dudó en hablarle de tres muchachos sin suerte: Roberto Martínez, Isidro y el propio Seba. Una mañana Paul se acercó por la Ciudad Deportiva y les tentó y consiguió convencerlos para embarcarse en la aventura británica.

El primer balón que tocó Seba en el primer amistoso acabó en gol. Tremendo. Increíble. Jesús is a Wiganger, le cantaba a diario la afición del Wigan tildándolo de nuevo mesías.

Exito Ingles

En el campo todo fue Fantastico. Ascendieron y se convirtieron en ídolos foráneos. Sin embargo Jesús seguía echando de menos su casa. Año y medio después y con varias ofertas sobre la mesa de Inglaterra volvió al filial de Luis Costa y Manolo Villanova. Soñó que la Romareda el acogería cual «hijo prodigo». Pero la Romareda se había olvidado de el,eso y los escasos argumentos que ofreció le obligaron a  marchar para siempre. Esta vez a Portugal.

Rumbo a Portugal y declive

Allí Chaves relanzó su carrera con un ascenso a Primera pero en una Liga menor. El Os Belenenses pagó un traspaso por un muchacho más maduro. Jugó mucho y bien pero un problema cardiaco le devolvió a España a Segunda B. Para poco habían servido los treinta partidos en la elite jugados en el país luso, para fichar por un Orihuela y por un Palencia paupérrimo antes de volver a casa, al Andorra y al Oliver de su vida.
Tocaba reinventarse, pinchar una burbuja futbolera lánguida y dedicarse a vender seguros como nuevo modo de vida, además de ayudar a Roberto Martínez en busca de promesas que exportar al Everton inglés.

Condena por fraude

Lo peor estaba por llegar: la cárcel. Envuelto en una trama junto a su suegro, según cuenta la hemeroteca de un conocido diario deportivo español en mayo de 2013, “el magistrado del Juzgado de Instrucción número 1 de Zaragoza ordenó su ingreso en prisión sin fianza después de que el Grupo de Delitos Económicos de la Policía le atribuyera la presunta participación en al menos de ocho fraudes a compañías de seguros con los que habría ingresado unos 110.000 euros en los últimos cuatro años (…) Seba está imputado por estafa y por formar parte de un grupo criminal, ya que junto a él se detuvieron a otras diez personas y cinco de ellas fueron a prisión. Supuestamente, se inventaban o exageraban siniestros, un total de 156. Entre los encarcelados está también su suegro”.

Regreso al fútbol en Miranda

Tras cumplir su pena, Seba tuvo un lugar al que volver, al fútbol, a lo suyo, a los de siempre; a la dirección deportiva del Mirandés donde hoy trata de devolver al equipo a Segunda.

Así de curiosa y accidentada es a veces la vida de un futbolista, no todo es dinero y glamour y el grado de fortuna que debe acompañar a un chico que viene de la nada en casos como Zaragoza es grande. Lo era en el pasado,lo es ahora pese al presente que vive y por desgracia es muy posible que lo sea en el futuro.

Fuente : Medios deportivos nacionales.