La Voz de la Afición: Querer y no poder

QUERER Y NO PODER (¿Quién se echa el equipo a la espalda?)

Falta de efectividad

Veintitantos disparos a puerta: CERO GOLES. Los números indican que se intentó pero no se consiguió. Parece que el diagnóstico de lo que ocurría fue atacado con un placebo en lugar de con la medicación adecuada, o por un remedio inerte con otro color y formato en su envase pero con los mismos «principios activos» que los de las últimas semanas . ¿Fallan los jugadores, la disposición táctica, las instrucciones a seguir a pesar de hacer un determinado «dibujo» sobre el campo al que se deja desarmado para que el juego de ataque se quede en un fogueo inútil para ganar?

Mismo resultado

Será cosa de los «profesionales», de los que saben lo que ocurre. De los que entrenan todos los días y pueden ver qué pasa y quién o quiénes están en las mejores condiciones para rendir en cada partido.  (Menos mal, para el Reus, que Delmás tenía sobrecarga). Pero cuando se hace lo mismo, por mucho que se disfrace, los resultados son los mismos.

Un falso 4-4-2

Ayer se nos vendía de inicio un 4-4-2 y una defensa adelantada que hiciera adelantar la presión al campo contrario. Pronto se pudo apreciar que el 4-4-2 no era tal y se volvía al clásico 4-5-1. Con Febas y Vinicius cayendo a banda izquierda (salvo cuando subía Ángel) turnándose con la media punta, dejando la banda derecha para Papu y las subidas de Julián Delmás. La defensa se fue «aculando» conforme el tiempo transcurría. Y un equipo conservador como el Reus fue poniendo en el campo más jugadores ofensivos cuando empezó a creer en su posibilidad de llevarse algo más que un empate.

Demasiadas imprecisiones a balón parado

Los córners y faltas se siguen defendiendo con un número excesivo de efectivos cerca o dentro del área pequeña.  Imposibilitando las maniobras del portero y dando la opción al contrario de que un roce o desvío pueda poner el balón dentro de nuestra portería. Sigo sin entender esta manera de defender. Ayer la pude ver también en el Oviedo-Numancia en el gol del Numancia, lo que indica que la efectividad de esta manera de defender a balón parado dificulta el despeje y la salida con el balón controlado. Salvo que no sea eso lo que se quiere hacer en este tipo de jugadas.

Problemas en la circulación

Se ha comentado que hay jugadores que pecan de individualismo, pero… ¿cuántas jugadas de combinación hay ensayadas? ¿qué jugadores saben tirar el desmarque o situarse con ventaja para recibir un pase? Ayer sólo pude ver esto en dos ocasiones entre Papu y Delmás, en las que Papu podía y debía haberle dado el balón a Delmás. En otros casos se dieron, por ejemplo, que Vinicius corría hacia donde iba Borja con el balón controlado en lugar de arrastrar defensas o buscar una posición clara, o que Buff, al final, estaba en la línea de disparo de Borja.

Un Febas demasiado individualista

Febas tiene que ir aprendiendo a soltarla, en ocasiones, algo más rápido, en lugar de retener el balón para intentar una jugada imposible, cerrándose él solico la posibilidad de dar un pase o de salir por el lado fácil. Ayer tropezó más veces con el balón que faltas recibió (y eso que recibió unas cuantas, como de costumbre).

Falta un líder, para cuando el plan falla

¿Que jugador se echa al equipo a la espalda cuando la pelota no quiere entrar, los pases no salen y «pintan bastos»?.  ¿Cual se salta las instrucciones fallidas para hacer algo que lleve a la mejora?.  ¿Quién es el líder del equipo en el campo y dice vamos y los demás van?.
Si el balón parado en contra nos pone nerviosos, qué decir del balón parado a favor. Los córners y las escasas faltas que se consiguen cerca del área. Los saques de banda y las faltas lejanas para ponerlas bombeadas. Ayer con el cierzo no era la mejor noche.
Y seguiría durante más tiempo detectando aspectos a corregir que pueden ocasionar la mejoría duradera en el juego.

Se necesitan goles

Si quiero ver trucos de magia voy a «El sótano mágico». Cuando quiero ver fútbol, del de verdad, no del que se insinúa o se nos vende como tal, del que se le espera pero no acaba de llegar… toca «tirar de videoteca». Las circunstancias no están para un fútbol de «jogo bonito» pero hacer un par de jugadicas interesantes en cada partido… desde mi «humilde» opinión, es algo que no se puede escatimar al aficionado, y ya si hay goles y se gana , como lo de jugar al póker y ganar del chiste de Eugenio.

Manuel Esteban López Lapuente