Respirar hondo y no seáis tan agoreros y cenizos

Respirar hondo , 8 de 12. Y jugamos en casa para el 11 de 15. No está nada mal. Contra Osasuna y Sevilla At. han sido empates que nos saben a poco porque hemos visto que se podía haber ganado. Y el ansia nos puede. tenemos tantas ganas de que nuestro equipo gane que nos quedamos un poco parados. Incluso nos olvidamos que el rival también podría haber ganado porque, no sé si os habéis dado cuenta, pero juega también.

Se pudo ganar

Que levante la mano el que no ha estado hoy con el corazón en un puño en el descuento, en ese último córner que ha lanzado el Sevilla, pensando «no, por favor, no, otra vez no… a que nos ganan?». Para, acto seguido, tras deshacer el peligro, observar cómo nos plantábamos en un contraataque dos contra uno. En un pis-pas. Y que calle aquél al que no se le ha ido el pie para pasar a Febas y ha jurado después en el más puro georgiano cuando Papu, en un pecado de juventud y ganas de coronarse y reivindicarse, ha elegido la peor opción. Alguno habrá dicho «ya estamos como siempre».

¿¿¿¿¿Que mas necesitais????

¿Y qué más hace falta para darnos cuenta de que no es así? ¿Cómo siempre? Por favor, respiremos hondo, dejemos que el corazón vuelva a su sitio, relajémonos y comprobemos la evidencia y juguemos al clásico juego de los ocho errores o diferencias: 

1-El año pasado, gol en ese córner.
2-El año pasado, en el minuto 70 no hubiéramos podido ni con el pelo.
3- El año pasado no hubiéramos comprendido ningún cambio.
4- El año pasado hubiéramos votado en la encuesta al menos malo.
5- El año pasado los dos lesionados hubieran sido un hándicap.
6- El año pasado el entrenador nos hubiera dado lecciones de fútbol sobre un partido que no habíamos visto.
7- El año pasado habría habido tres malos gestos al ser sustituídos los jugadores.
8- El año pasado ya hubiéramos dejado de creer.  

Respirar hondo y menos ansiedad, que ya toca

Así que nada, a ver si nos vamos dando cuenta de que el pasado ya pasó y estamos en el presente año, temporada 2017/18. Y que puede ser la temporada, la buena, la que todos queremos. Pero sin ansiedad, que somos como las veletas. respirar hondo, respirar hondo, respirar hondo… ya…

Alberto Gonzalez